Máscaras es una historia en la que cada personaje trabaja a un ritmo distinto pero en la que ninguno se queda atrás. Es una historia de trabajo y de generosidad en la que sus protagonistas quieren darse a conocer, que se sepa lo que valen, que se sepa, dicen, que no son tontos.

“ mi madre me quiso mucho y nunca me tiró a un contenedor”, dice Amparo comentando las noticias del día entre amigos. Y es que hay asuntos que rasgan el alma, que estallan en el cerebro y que la garganta ciñe sin poder digerir.

Hay amistad entre ellos, de la sincera, no de la que necesita de puntadas con hilo. Hay empatía e interés por los compañeros, antes que por el proyecto en común, que ha de salir adelante por el trabajo y por el tiempo dedicado. Sin prisas por favor, vamos a escuchar, vamos a dejar que el otro se exprese, vamos a sentirlo como nos sentimos a nosotros mismos.

En Máscaras el día empieza con una sonrisa, pero no una sonrisa inconsciente, sino una sonrisa del que sabe que se enfrenta a un nuevo objetivo, a una nueva oportunidad, a un nuevo medio para demostrarse a si mismo todo lo que es capaz de hacer. Máscaras en como una pintura en pequeño formato, cuatro trazos que resumen como una tragedia puede reinventarse en un buen trabajo a base de disciplina y generosidad. Y lo más importante, sin una sola queja, tonterías, las mínimas.

Máscaras es una película de  Iago González, que con humor, sensibilidad e inteligencia supo acercarnos a unas personas con las mismas inquietudes, deseos y miedos que nosotros. Seguimos navegando, esta vez todos juntos.mascaras-2013

“ Vivo en una tormenta
trato de aferrarme
no a las palabras, sino a
balsas.
Construyo todas mis balsas, muy sola.”
L.B.

Louise-Bourgeois-Students

Louise Bourgeois con su padre

Louis Bourgeois con su padre

“La casa protege al soñador” decía Gastón Bachelard en La poética del espacio. Habla de una esencia íntima común a todas las casas que nos han albergado. Louise Bourgeois conocía los pensamientos de Bachelard y en sus obras se aprecia ese sedimento que la memoria fue depositando tanto en su proceso como en los materiales y espacios que propone.

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Louise Bourgeois fue una artista muy original que trató sin quererlo el primitivismo ( Femme Pieu, Fragile Goddess o Femme Couteau), el tiempo ( Hours of the day, A l´infinite, Eternity o Self-portrait), la angustia y la memoria (Cells), el miedo y la agresividad como un autoconocimiento en el que todos nos podemos ver reflejados por nuestra condición de seres humanos. No le gustaba hablar de si misma, prefería hablar del otro pero su trabajo es un libro abierto sobre su personalidad.

Su maestro fue Lèger, conoció a André Lhote y su marido Robert Goldwater era especialista en el primitivismo en la pintura moderna, tema sobre el cual terminaría su tesis en 1938. Decía Bourgeois que el arte era una garantía de cordura y en mantenerla trabajó toda su vida. Vivió en París hasta que se casó y se fue a N.Y. De París se llevó la influencia del escultor Ipousteguy que tenía su taller cerca de la casa de Louise en Choisy, donde pasó su infancia.

En 1951 muere su padre, es entonces cuando se empieza a psicoanalizar con Henry Lowenfeld. Decía este que Louise tenía miedo a sus propios impulsos destructivos y sus efectos dañinos. Otra psicoanalista austriaca Melanie Klein decía que temía a su propia agresividad pero ¿es correcto analizar su obra a través de estos instintos y emociones?. Griselda Pollock dijo al respecto que “..el problema de la psicobiografía que durante los últimos años ha afectado progresivamente al campo ligeramente ampliado de los estudios sobre Louis Bourgeois; es que es tanto mala historia del arte como mal psicoanálisis”. Lo importante para esta crítica de arte y profesora de historia social en la universidad de Leed, es encontrar el momento de la creación, que sería en este caso cuando se produce la unión entre el acontecimiento traumático y el instante en que se manifiesta.

“Estaba tan furiosa que
me daba miedo lo que
podía llegar a hacer. Tuve que recurrir a todo
mi autocontrol y me
impidió responder
mi propia violencia
me dejó paralizada”
L.B. Domingo 9 de mayo de 1954, día de la madre.

Para Bourgeois el arte daba testimonio de la esencia del hombre, hablaba de controlar la naturaleza impredecible. Le fastidiaba, decía, que el feminismo le hubiese tomado como modelo, ella solo trataba de entenderse.

Sus escritos, He disappeared into complete silence o The puritan hablan del amor y de la comunicación. Sus poemas se refieren a sus obsesiones, deseos o angustias y siempre van ilustrados.

La obra de Bourgeois para mi deposita nuestra propia naturaleza en espacios que nos resultan conocidos. Lo hace por medio de la combinación y unión de diversos materiales. Ella habla en una entrevista que le hizo Susi Bloch en 1976 de que sus piezas son “terriblemente extrañas” pero si nos fijamos en las telas, maderas, hilos y tapizados que utiliza nos resultan familiares.

Seven in a Bed

Seven in a Bed

“Lady in waiting” es una pieza ciertamente extraña, de acuerdo, pero nos remite a sensaciones conocidas, y esto se produce precisamente por sus materiales y por el espacio. Lo mismo ocurre con las “Cells”, introduce espejos, escaleras, tela o madera, elementos que asociamos a esa esencia íntima de la que hablábamos al principio. Por tanto, ¿nos encontramos ante un ejercicio de memoria y autoanálisis o ante una pantalla que muestra el inconsciente colectivo?.

Lady in waiting

Lady in waiting

cell-(clothes)

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Cell You Better Grow Up

Cell You Better Grow Up

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