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Archivos Mensuales: febrero 2012

“Bebía su whisky con soda con gran placer y poseía el rostro redondeado y simpático, el cuerpo confortablemente relleno de alguien que disfruta de la buena mesa; el tono suave de su voz era casi alegre…Nunca, ni entonces, ni después le vi mostrar ningún signo de enfado. Su afecto por Mell, su mujer y por Katie, su hija era manifiesto y era mejor compañero y más considerado con sus amigos que la mayoría de gente que conozco. Sin embargo, dentro de él alimentaba un mínimo pero sostenido sustrato de ira, no contra nada en particular, sino contra el lamentable estado del mundo en general y el papel que le asigna al artista”. John Fisher, “la butaca: Mark Rothko, retrato del artista enfadado”, 1970.

Jim Mezon as Mark Rothko in Canadian Stage’s Red at the Bluma Appel Theatre in Toronto. Photo by Bruce Zinger.

Aunque el artículo de Fisher fue publicado en 1970, año de la muerte del pintor, la descripción fue resultado de las conversaciones que mantuvieron desde 1959, año de su primer encuentro durante un viaje en barco. Dice Fisher que tras su visita a Pompeya en aquel viaje, Rothko mencionó haber sentido “profunda afinidad” entre su obra y los murales de la casa de los misterios, “ las mismas sensaciones, las mismas amplias extensiones de color sombrío”. Decía que el proceso creativo era un acto de comunicación, de acción social. Si nos acercamos a sus primeras obras observamos su gusto por la historia y por los clásicos. Su Syrian Bull , The omen of the eagle, Leda…nos remiten a la tragedia griega, a los mitos. Decía en una carta a su editor en 1943 que “nuestro arte emana, de un modo aparentemente inevitable, de los fetiches africanos, de las visiones clásicas del mar Egeo y de la meseta mesopotámica…..ni soy el primero ni seré el último pintor actual que continúe revelando aspectos nuevos de estos mitos intemporales”. En 1954 escribe un artículo titulado “A la hora de especular”, es ahí donde apunta a los símbolos de los dioses griegos como susceptibles de codificar las posibilidades de expresión humanas y nuestros propios límites. A Rothko le interesaban los mitos como poseedores de las verdades universales, no pretendía expresar en sus cuadros su propia intimidad sino algo más profundo que tiene que ver con el ser humano en general, los deseos, los miedos, los impulsos primitivos…Junto con su amigo y también pintor  Gottlieb decía en una carta de 1943 a su editor que “ Los mitos nos enganchan porque nos cuentan algo real y existente dentro de nosotros”, por tanto el elemento susceptible de ser transmitido debía ser universal, atemporal y específico de los seres humanos.
De unas notas de Selden Rodman sobre una conversación en 1956 se deduce su único interés por las emociones humanas fundamentales y el aspecto subordinado de la forma, el espacio o el color. Estos no le interesaban más que como soporte de esos elementos espirituales universales. No intentaba crear atmósferas ni espacios, solo profundidad para lograr una comunicación con el observador. Dice en un artículo dirigido al Pratt Institute en 1958 que “ cuando esta comunicación es convincente, el mundo se transforma. El mundo nunca volvió a ser el mismo después de Picasso o Miró. Su visión del mundo transformó la nuestra”.
Dejó de utilizar los mitos y las formas morfológicas cuando ya no le sirvieron para expresar el drama humano. En su trabajo y según sus propias palabras en ese mismo artículo de 1958 hay varios elementos fundamentales de los que habla, pero los más amables y con los que deberíamos quedarnos a la hora de enseñar es con lo efímero, con el azar, con el ingenio y el juego o con la esperanza para hacer más soportable, dice él mismo, el elemento humano.
Decía que prefería contar poco, que sus cuadros estaban concebidos como fachadas que iban envolviendo al observador en un acto de intimidad en donde la escala era algo fundamental. Pretendía provocar que la primera experiencia fuese la de estar dentro del cuadro. Buscaba reacciones en el espectador, en el “otro” ser humano, una comunicación inmediata.
En una carta a su amigo Clay Spohn  le decía…” gastas tus fuerzas intentando resistir…”, de ahí esas ventanas de las que hablaba que se abrían como vía del conocimiento buscando quizás una salida al drama o se cerraban de modo irónico como lo hizo con sus murales del Seagram. “Después de trabajar en ello durante tiempo, me di cuenta de que, inconscientemente, me estaban influyendo los muros de la sala de la escalera de la biblioteca de los Médici de Miguel Angel” le dice a Fisher en una de sus conversaciones.

Es obvio que finalmente no tuviese sentido colgarlos en el “ cuatro estaciones” del Seagram, no eran propios de un restaurante de lujo. Así lo decidió después de comer allí con su mujer Mell. Para él la gente iba allí a comer y a presumir, no podía ser receptiva a sus cuadros. Estos murales encontraron otras ubicaciones más íntimas apartándolos así de la mera función decorativa que tendrían de no haber dado marcha atrás en el proyecto.

Rothko a pesar de su profunda espiritualidad, era bastante mundano, muy amigo de sus amigos, entre los que se encontraban el pintor y escultor  Herbert Ferber, James Byrnes, director del Colorado Springs Fine Arts Center, los pintores Adolph Gottieb y Clay Spohn, y por supuesto Barnett Newman. Se conservan cariñosísimas cartas dirigidas a ellos, hablando de sus experiencias y viajes juntos, tratando tanto sobre cotilleos sociales durante sus vacaciones en Nuevo Méjico y sus cursos en nueva Orleans, sobre su estancia como profesor en la escuela de Bellas Artes de Colorado o sus años en el Brooklin college.

Tenía amistad con las galeristas  Peggy Guggenheim , Betty Parsons y Sidney Janis, pero de sus cartas con Katharine Kuh ( critica de arte que dirigió exposiciones en el Art Institute de Chicago) se adivina un fuerte entendimiento profesional y humano. A ella dirige en varias cartas su preocupación por la interpretación de su trabajo y su agradecimiento por el modo en que ella sabe enfocar las exposiciones. A Rothko le gustaba viajar con su mujer a la que adoraba y con sus amigos, no soportaba a Pollock porque, según le cuenta a Newman en su correspondencia, era un personaje lleno de engreimiento y autobombo. Sin embargo decía de Harold Rosemberg que tenía uno de los mejores cerebros que se podían encontrar, lleno de ingenio, humanidad e inteligencia. Expuso en solitario y con todos los grandes,  Willem de Kooning, Kline, Newman…Logró crear un ambiente de recogimiento en su capilla aconfesional de Houston. A Elaine De Kooning le propinó una suave pero clara reprimenda cuando esta clasificó su pintura de “ action painting”junto a la de Franz Kline, “la action painting es antitética de mi obra tanto en su apariencia como en su espíritu”.
Frente a todos los que lo han definido como integrante de los expresionistas abstractos, el niega incluirse dentro de este grupo, le dice a Selden Rodman en 1956 : “ Debes entender una cosa de una vez por todas….no soy un pintor abstracto….no me interesan las relaciones de color o de la forma o de ninguna otra cosa…..sólo me importa la expresión de las emociones humanas fundamentales: la tragedia, el éxtasis, la fatalidad….
Niega su parecido con Mondrian..en una entrevista dice en broma “ Mondrian es un pintor obsceno. Un calvinista que se ha pasado su vida cuidando el lienzo”, dice que sus cuadros no tiene que ver con el espacio, que mientras que Mondrian divide el lienzo, el pone cosas en el.
Era un hombre muy vital, pero no resistió su enfermedad de los últimos años y quizás fue por eso que decidió que de acabar, hacerlo cuanto antes…esto es producto de mi subjetividad, pero me resisto a sentirlo como a un pintor “maldito”.

Arte, naturalmente……
Fernando Prats es un artista chileno, que representó a su país en la última bienal de Venecia. Una intervención en la Antártida recordando la expedición de Shackleton, oxigenó de manera contundente el panorama artístico actual. Prats elige los materiales que emplea como un alquimista,es uno de los que ha abierto un nuevo camino a la pintura justo en el momento que empezaba a dejar de tener sentido, en la era digital. Aleteos de pájaros sobre tela ahumada, huellas de hojas de árbol, humo, energía geotérmica, agua en ebullición, vapor emergente del subsuelo, sal y azufre sobre papel, arena, cenizas, agua de río, hasta huellas de gusano utiliza Prats en sus trabajos.
Se define a si mismo como un artista-sismógrafo que recoge registros de catástrofes naturales (como lo hizo con el terremoto de Chile), o rastros de vivencias. Su obra nos transporta a un mundo comprometido con el medio ambiente y el paisaje. Indaga en las diferentes formas de vida de los seres humanos y sus consecuencias.

Las ideas de Prats fueron puestas en práctica por los niños del estudio. Con la complicidad de los padres, salieron durante el fin de semana al campo, allí recogieron todos los “tesoros” que les parecieron interesantes con el fin de poder trabajar con ellos en la siguiente clase. Todo lo que trajeron tendía a desaparecer, a deformarse, así que decidimos dejar constancia de sus huellas, de su existencia, trabajamos con la idea de “la ausencia”y el vacío cobró importancia. Quisimos que el Sol hiciese su labor mudando los colores de los objetos…pero, los niños siempre tienen prisa así que utilizamos un spray.

Antoni Tàpies ( Barcelona 1923-2012)

El filósofo e historiador del arte alemán Dieter Jähning se preguntaba si la obra de Tapies  pertenecía al terreno del arte. Pues bien, Tàpies tenía un talento especial para ver lo sorprendente en lo cotidiano y este don lo convirtió en artista.

Desarrollar un talento especial para descubrir lo sorprendente en lo habitual, para luego comunicarlo abriendo un diálogo con el espectador es tarea del arte. Los materiales, incluso los “detritus”se transforman en energías que comunican experiencias de negación e inconformismo. Nos resulta agradable la huella de la rebeldía en sus trabajos justo en este punto histórico de protesta social. Los materiales que utiliza se humanizan con esos indicios de presencia humana.

Decía Ortega y Gasset que “ no hay otra realidad que aquella que se ha ido acumulando en cada persona”. En este sentido los cuadros de Tapies son precisamente esas experiencias acumuladas fuera de la oficialidad. Su trabajo en las revistas “Algol” y “Dau al set” de interés político-social fueron cruciales en este sentido para él y para Arnau Puig, Joan Brossa, Cuixart o Ponç, con los que colaboraba habitualmente. Todos ellos partían de elementos culturales clásicos y los adaptaban a la nueva visión de la realidad, de Sófocles al Pop Art o a Duchamp. Lo realmente esencial era que asomase la privacidad del ser humano a partir del entorno y las experiencias. Tapies lo conseguía mediante dos conceptos, el signo con lo que implica de sencillez y comunicación y el soporte como parte del proceso creativo.

     

Paul Klee ( Suiza 1879- 1940)

En 1911 empieza a escribir un catálogo sobre su obra que se convierte en un compendio de su pensamiento y su trabajo. En el expone tres puntos fundamentales de lo que para él debe ser un artista; poeta, científico y filósofo. El arte debe exigir al espectador una actitud activa de comprensión. Debe haber un diálogo entre la obra y el espectador. El color y la luz, excepto al final de su vida en la que una larga enfermedad oscureció sus cuadros, eran una estructura abstracta que relacionaba con la armonía y los espacios musicales. Sus padres eran músicos y por tanto creció en ese ambiente, la música marcó su obra. Kandinsky y más tarde Georgia O´Keefe relacionaron la pintura con la música. A lo largo de su vida Klee conoció a muchos artistas como Franz Marc, Kandinsky, a los cubistas o a los futuristas. En Francia conoció también el dadaísmo, con Marcel Duchamp a la cabeza y sus famosos ready – made, atribuyendo a los objetos de uso común el valor de una obra de arte ( esta idea la tomarían posteriormente y en cierta medida los artistas del Pop Art).
La obra de Goya también le marcó profundamente hasta el punto de dedicar un periodo amplio a hacer “aguafuertes”. De todas formas lo que más le llenaba de vida e inspiración eran los viajes. En 1914 viaja a Túnez y como resultado sus cuadros se llenan de luz y de color.

“El color me posee, no tengo necesidad de asirlo, se que me posee para siempre; ésta es la revelación de la hora feliz: el color y yo somos una misma cosa. Soy pintor”

En sus cuadros aparecen retículas geométricas, efectos cromáticos móviles ( como partituras musicales con tonos, expresiones y silencios). Al terminar la guerra, que para el constituye un periodo de estudio y reflexión ( se dedica a repintar aviones), Gropius le escribe para ingresar en la Bauhaus. Sus clases son conferencias sobre Arte, con un diálogo espontaneo con sus alumnos. En 1929 un viaje a Egipto, hace que comience una nueva etapa, perspectivas entrecruzadas, caligrafías parecidas a arabescos orientales y arquitectura de formas geométricas aparecen en sus cuadros. De la Bauhaus pasa a la academia de Dusseldorf, allí elabora cuadros de gran formato, aplicando la luz y el color con estilo puntillista. Con el ascenso de Hitler al poder tiene que abandonar Alemania y vuelve a Berna.

 

Para Oldenburg, igual que para Warhol todo lo que crea y envuelve a la sociedad es digno de convertirse en objeto artístico…Objeto????….en este caso monumento artístico. Para Claes como buen escandinavo el diseño era importante, se fijó mucho en las formas de los objetos cotidianos y los convirtió en esculturas gigantescas, resaltando mediante colores vivos esos diseños funcionales. A partir de 1962 añadió algo más, las texturas blandas, que le dieron a sus esculturas otro carácter nuevo, reinventó esos objetos.
Oldenburg también fue testigo de su época y de la sociedad en la que pasó la mayor parte de su vida. Con cinco años se traslada a EE.UU. Y vive primero en Chicago y luego en new York. “La calle” o “ la tienda” son el título de dos de sus primeras exposiciones individuales en las que al sacar los objetos de su contexto habitual, señales de tráfico, ropas, alimentos…cae dentro de lo que podíamos llamar un surrealismo expresionista con muchos tintes del Pop art. Recrea la realidad de forma divertida y sorprendente, su obra es un juego de texturas, tactos, colores, brillo y grandiosidad que admiten al objeto como satélite del ser humano, siempre estamos rodeados de cosas….funcionales o no, y rara vez nos fijamos en su forma, Claes nos la muestra a lo grande!!