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Archivos Mensuales: abril 2012

“Debes decirte a ti mismo, seguiré mi camino y me apartaré de los demás, lo mejor para estudiar…..(tratado sobre la pintura, M.F. Institute de France).

En el códice Arundel ( Londres, British Museum) aparece un proyecto para un equipo de buceo ideado por Leonardo, esto nos incita a pensar que debía ser un tipo divertido. Los esquis, la bicicleta…cientos de artilugios mecánicos ocuparon su soledad. No parece que necesitase a nadie que le divirtiese, el mismo se valía por si solo. Tuvo la suerte de conocer a Lorenzo el Magnífico, de trabajar en el taller de Verrocchio, en donde coincidiría con Boticelli, quien por aquel entonces y siendo solo seis años mayor que Leonardo ya tenía su propio taller y una belleza solo superada por Da Vinci. Simonetta Catanei, musa de Botticelli, eterna flora…hacía confidencias a su primo Amerigo Vespucci, pronto matarían cruelmente a su amante Giuliano de Médici en la conjura de los Pazzi. El niño Maquiavelo, con solo nueve años, sería testigo angustiado y asombrado del horror florentino en aquellos días…la venganza de Lorenzo fue tan cruenta como el asesinato de su hermano. Eran hombres del Renacimiento, grandes amantes de la cultura, el arte y la política, pero también hombres hechos a las intrigas y a las guerras. Toscanelli, a riesgo de su vida ya había dibujado un mapa terráqueo con forma de globo, el camino hacía América ya estaba señalado en 1474.En los manuscritos que se conservan de Leonardo hay pocas referencias a su vida personal, lo íntimo se hacía secundario entre tanto trabajo. Se sabe que era hijo ilegítimo de un notario y de una campesina cuyos orígenes pudieron ser de Oriente Medio, llamada Caterina. Lo crío su abuelo paterno, pero nunca perdió el contacto con su padre ni con sus madrastras que veían en Leonardo una mente portentosa ya desde niño. En el manuscrito H se sitúa a Leonardo en Milán trabajando para Ludovico Sforza ( el moro), pasó diecisiete años trabajando para él “ la justicia del moro es tan negra como su piel”, comentó en una ocasión. Allí pasa de pintar a Cecilia Gallerani, amante del duque, a realizar escenografías para las fiestas del mismo. En estos años inventa algo parecido a una ametralladora actual, esto aparece en las hojas de cuaderno de la Royal Library collection en Windsor. En sus palabras “ un mortero móvil que dispara piedras como si fuera una granizada”; es fabuloso si no tenemos en cuenta sus fines, el vehículo blindado que realiza también en estos años y que se asemeja tanto a los tanques actuales. Sus diseños de armas chocaban con sus ideales pacifistas. Dice en el códice Atlantico:”…Soy contrario a la crueldad de los hombres….que siempre están luchando unos contra otros, inflingiendo grandes pérdidas y frecuentemente la muerte en ambos bandos”. “La última cena” fue una de las pocas obras que finalizó en este período, aunque ya sabemos todos que le debía importar poco la permanencia de sus obras dado el poco cuidado que tenía con los materiales. De hecho lo que nos queda del mural es pura restauración. Como nunca perdía el tiempo, y con vistas a completar su formación como ingeniero militar, aprendió matemáticas con su amigo Luca Pacioli. Este había escrito “ de divina proporcione” en 1497, lo cual derivaría en el famoso “Hombre de Vitrubio”. Ludovico le encarga “ el gran caballo”, Leonardo lo realiza en barro, tiene nueve metros de alto y es magnífico, solo quedaba fundirlo en bronce, pero sonaban vientos de guerra y ese bronce fue invertido en armas. Los coquetéos de Sforza con los franceses le habían salido caros y ahora debía prepararse para una posible invasión. Luis XII, descendiente de los antiguos duques de Milán quería sacarle el gobierno a Ludovico que al fin y al cabo era un usurpador. El Papa Borgia y padre de Cesar apoyaba a los franceses, Sforza tuvo que huir y Leonardo perdió su trabajo. Dicen que entonces se dedicaba a comprar pájaros en los mercados para dejarlos libres y que había dejado de comer carne.

Los otomanos, para los que más adelante Leonardo proyectaría un puente para el Cuerno de Oro que nunca se llegó a construir, estaban ya en los Dolomitas, así que con el fin de cortarles el paso lo contrataron en Mantua como ingeniero militar para inundar el Valle de Isonzo. En sus ratos libres inventa el fuego griego. Entre tanto la población florentina estaba diezmada por las malas cosechas y por las enfermedades. Había muerto el Magnífico, Savoranola sermoneaba y Maquiavelo analizaba con rigor la situación política, de la que culpaba a Ludovico.

Maquiavelo, además de inteligente, era un hombre que sabia reírse de si mismo, gran diplomático y político. Ante el futuro de Florencia y tras una lúgubre reunión en Urbino entre Cesar Borgia y Maquiavelo, Leonardo pasa a trabajar para el primero. En 1499 Cesar y el ejercito francés toman Milán. De todos es conocido que Borgia era un asesino y un sádico sin escrúpulo alguno pero al igual que el rey francés tenía un gran interés por las artes, era un personaje cultísimo. La gran Caterina Sforza se atrincheraba en Forlí pero Borgia la hace prisionera y la lleva al Castel Sant ¨Angelo en Roma. Leonardo con cincuenta años y sin haber elegido su destino pasa a trabajar para Borgia en la Romagna. Decía da Vinci, tras ver los carros toscos que usaban las gentes del lugar que aquel era “el reino de la idiotez”( Ritcher, literay works of Leonardo). Es un período productivo, se dedica a la cartografía, inventa el hodómetro para medir y en el códice de Madrid aparece el diseño de una calculadora capaz de sumar. Hay que decir que se ocupó en profundidad de la artillería del duque, que según Maquiavelo “poseía tanta como el resto de Italia”. Uno de sus inventos más curiosos fue un transportador blindado de tropas, muy útil para asediar ciudades. Ante todos estos inventos bélicos el se excusaba de alguna manera diciendo que “ No puedes tener más ni menos dominio que sobre ti mismo…venía a decir también que las armas por si mismas no eran mortíferas, que mortíferos eran los hombres que las utilizaban. Pues bien, el seguia ideando “cachivaches”. Intento desviar el Arno para hacer un canal que uniese Florencia con el mar, para ello construyó una máquina excavadora y una bomba hidráulica.

Teniendo todo este trabajo en cuenta, ¿que tiempo le quedaba a Leonardo para la pintura?. ¿Podemos pensar que lo hacía en sus ratos libres?. Fue el primero en crear atmósferas para simular lejanía como más adelante haría Turner, fue un genio de la perspectiva, del claroscuro y del sfumato, pero sobre todo creó modernidad cuando hizo eco no solo de la belleza sino también de lo grotesco cuando esto atendía a la realidad. Goya a pesar de su genio no inventó nada nuevo. Entonces…¿Miguel Angel o Leonardo?.